Darse cuenta de que el mundo no está hecho para estar solo, pero lo estás. Tienes que compartir con los demás tus tristezas, alegrías, compañías y que te den su aprobación. No leer demasiada poesía ni encerrarte en casa, ni un viernes por la noche irse a dormir a las ocho. No demuestres que te importan cosas, todo tiene que darte igual. Habla de todo. No hables del tiempo. Las clases de matemáticas son aburridas, la filosofía es para gente de otros mundos, no lo entenderías. Las revistas te imponen quien te tiene que atraer. Twittea tus actos y cuelga fotos en Instagram. Si eres joven, no sabrás nada, si tienes ochenta años, eres un sabio. Critica el sistema político en las comidas familiares. Come helados en verano y chocolate con churros en invierno. No digas lo que piensas o se asustarán, se transparente, se tu misma. Ten miedo a estar solo y al desprecio, aunque sea idílicamente recíproco. Llena vacíos, que no grite el silencio las verdades que escondes. Si eres hombre, se promiscuo : las mujeres son objetos, finge enamorarte. Si eres mujer, enamórate locamente cada tres días e imagínate finales felices. Llora cuando te traten como un objeto. Los hombres con ferrari se vuelven un 70% más atractivos. Suicidarse es de cobardes, el tiempo lo cura todo. Ayuda a los demás y te ayudarán a ti, recoge lo que siembras y después de siete años de vacas gordas vienen siete más de vacas flacas.
El mundo gira a tu alrededor. Todo lo que sucede depende de ti. No existe la suerte, el azar o el destino. Los dados caen según como se tiran. Si no lo consigues será que no te has esforzado lo suficiente. Confía en el determinismo. El mundo solo existe hasta donde abarcan tus ojos. Haz todo lo posible para ser feliz. Te arrepentirás más de lo que no hiciste que de lo que haces. Arriésgate, atévete a perder y sobretodo, aprende a ganar. La realidad depende de quién la mira. Abre todas las cajas. No intentes salvar al gato. Tú mandas. Nadie puede decirte qué tienes que hacer. Tu criterio es válido. Aprende a defender tus derechos. ¡Resiste!
¡Cállate! No llames la atención, no seas igual que los demás, ríete más de lo que lloras, sé interesante, cuanta historias graciosas mientras te tomas el gintonic de cada domingo. Dices “no a las drogas!” mientras te tomas el tercer café del día. Piensa antes de actuar, se maduro y rodéate de gente que te aporte cosas. Si alguien te hace daño no sigas a su lado. Habla de rebelión, pero nunca salgas de casa. Habla de amor pero ni se te ocurra enamorarte. La poesía te abre puertas pero te sigues equivocando en el análisis del poema, y suspendes el examen por no haber estudiado qué pasó en 1928 que cambió el rumbo de la historia, estás demasiado ocupado pensando en como cambiar el rumbo presente. Ten un proyecto de futuro, y cúmplelo, defiende tus ideales hasta cierto punto. Cede, se civilizado, no te dejes llevar por tus impulsos, todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. Entre todos hemos construido una sociedad idílica que nos gusta. El mundo va cada vez peor, las nuevas generaciones ya no respetan a los mayores.
Repite conmigo :
“Queremos el cambio. Hace falta una revolución. Esto es inadmisible.”
